Deshumidificador para 20 m²: cuántos litros al día necesitas
Respuesta directa: para una habitación de 20 m² con techo estándar (2,5 m) y un problema moderado de humedad, el rango orientativo está entre 10 y 16 litros/día. Si la HR de partida es muy alta o hay moho visible, sube al tramo alto de ese rango. La superficie sola no basta: el volumen de aire, la HR actual y la gravedad del problema cambian el resultado.

Por qué la superficie sola no determina la capacidad
Un deshumidificador no seca metros cuadrados, seca el aire de un volumen. Dos habitaciones de 20 m² con techos de 2,4 m y 3,2 m tienen un volumen de aire muy distinto, y por tanto necesitan capacidades distintas. Por eso nuestra calculadora pide altura de techo además de superficie, junto con la HR actual y la gravedad del problema (leve, moderada o grave).
Qué agua tiene que quitar realmente el equipo
Hay una confusión muy extendida: pensar que el deshumidificador tiene que "secar la habitación" y que los litros por día dependen de lo húmeda que esté. Los números dicen otra cosa. A 20 °C, un metro cúbico de aire con un 70 % de HR contiene unos 12,1 g de vapor, y con un 50 % unos 8,6 g (cálculo propio con la fórmula de Magnus). Para una habitación de 20 m² con techo de 2,5 m, es decir, 50 m³, bajar del 70 % al 50 % supone retirar unos 172 g de agua: menos de un cuarto de litro.
| Volumen de aire (a 20 °C) | De 65 % a 50 % | De 70 % a 50 % | De 80 % a 50 % |
|---|---|---|---|
| 48 m³ (20 m² × 2,4 m) | 124 g | 166 g | 248 g |
| 50 m³ (20 m² × 2,5 m) | 129 g | 172 g | 259 g |
| 64 m³ (20 m² × 3,2 m) | 166 g | 221 g | 331 g |
Entonces, ¿por qué se habla de 10, 16 o 24 litros diarios? Porque el aire no es el único depósito de agua ni la única fuente. Hay tres sumandos:
- El agua del aire: la cantidad de la tabla anterior, que es pequeña.
- El agua almacenada en materiales: paredes, techos, muebles, textiles, colchones y libros guardan humedad, y la devuelven al aire a medida que este se seca. Mientras no se agote ese depósito, el aparato recoge más agua de la que sugiere el aire.
- Las fuentes continuas: respiración, cocinar, duchas cercanas, ropa tendida, filtraciones y entrada de aire exterior húmedo. Mientras haya generación, el equipo tiene que retirar ese caudal para mantener la HR.
Por eso la capacidad no es una cifra de "cuánto aire hay" sino de "cuánto vapor se genera y con qué rapidez quieres bajar la HR". Una habitación de 20 m² con una fuente activa y una HR muy alta necesita más capacidad que una con el mismo volumen sin fuentes, y por eso la tabla de esta página sube con la gravedad del problema. Si ya tienes un equipo, hay una forma práctica de medirlo: deja funcionar el aparato 24 horas con la puerta cerrada y mide los litros recogidos y la HR final. Si recoge poco y la HR baja, el equipo está sobrado; si trabaja sin parar y la HR no baja, la capacidad es corta o hay una fuente que no has identificado.
Cuando 20 m² no son 20 m²
La superficie que el deshumidificador trata no es la que dice el plano, sino la que realmente comparte aire con él. Estos casos cambian el cálculo:
- Puertas abiertas: si el salón de 20 m² está abierto a un pasillo o a una cocina de 10 m², el volumen real pasa de 50 m³ a 75 m³ (con techo de 2,5 m). El equipo trabaja contra más aire y contra la fuente de vapor de la cocina.
- Techos altos o buhardillas: con 3,2 m de techo el volumen es de 64 m³, un 28 % más que con 2,5 m. Por eso se pide la altura en la calculadora.
- Altillos o doble altura: el aire cálido y húmedo sube y se acumula; la HR medida abajo no representa el conjunto.
- Estancias con fuga de aire: una ventana mal cerrada, una rejilla permanente o un conducto abierto aportan aire exterior que hay que deshumidificar continuamente.
Una buena práctica es cerrar la habitación y dejar la ventana cerrada mientras el equipo trabaja, y ventilar de forma deliberada en otros momentos, cuando el aire exterior sea más seco que el interior. Ventilar con aire exterior muy húmedo, por ejemplo en una jornada de niebla, no baja la HR.
Cálculo orientativo paso a paso
- Calcula el volumen: superficie × altura del techo (20 m² × 2,5 m = 50 m³).
- Aplica un factor base según el volumen.
- Ajusta por el exceso de HR sobre el 50% (a más exceso, más capacidad).
- Multiplica por el factor de gravedad: 1,0 leve, 1,35 moderada, 1,75 grave.
Es exactamente la lógica que usa nuestra calculadora, con la fórmula visible para que puedas verificarla tú mismo.
Tabla orientativa por escenario (20 m², techo 2,5 m)
| HR actual | Gravedad | Rango orientativo |
|---|---|---|
| 60-65% | Leve | 6-9 l/día |
| 65-75% | Moderada | 10-16 l/día |
| >75% o moho visible | Grave | 16-24 l/día |
Cuatro escenarios reales de 20 m²
Los rangos de la tabla anterior se leen mejor aplicados a situaciones concretas. En cada caso, el primer paso es medir con un higrómetro la HR de partida y buscar la fuente.
| Situación | Qué lo provoca | Dónde situarla en la tabla | Qué más conviene hacer |
|---|---|---|---|
| Dormitorio con pared de fachada fría y condensación en la ventana | Respiración nocturna y superficie fría | Leve a moderada | Ventilar al levantarse y separar los muebles de la fachada; ver agua en las ventanas |
| Salón con ropa tendida varias veces por semana | Evaporación de la colada | Moderada, mientras dure el tendido | Concentrar el tendido en una estancia cerrada; ver secar ropa con deshumidificador |
| Habitación con moho visible reiterado | Humedad de fondo o punto frío | Moderada a grave | Diagnosticar el origen; ver moho: prevención |
| Local o sótano de 20 m² sin calefacción | Capilaridad, condensación y poca ventilación | Moderada a grave, pero con el aire frío el rendimiento baja | Valorar desecante y revisar la temperatura; ver compresor o desecante |
Si la habitación es fría de forma habitual, hay que elegir con más cuidado: con aire frío hay menos vapor que extraer y la capacidad real es menor que la nominal, tal como muestra la tabla de vapor por metro cúbico más abajo. En ese caso la elección de la tecnología pesa tanto como los litros.
Capacidad nominal y capacidad real
Los litros por día de la caja no son un compromiso para tu salón: son el resultado de un ensayo a una temperatura y una humedad determinadas, y esas condiciones no son iguales en todos los países ni en todas las fichas. Ejemplos verificables: en Estados Unidos, el Departamento de Energía (DOE) cambió la medición de deshumidificadores de habitación de 80 °F (unos 26,7 °C) y 60 % de HR a 65 °F (unos 18,3 °C) y 60 % de HR. Según el análisis de Energy Vanguard, un equipo que antes se vendía como de "30 pintas al día" pasó a rondar las 20 con el nuevo método, sin haber cambiado físicamente. En las fichas de muchos equipos que se venden en España aparece una referencia de 30 °C y 80 % de HR, como se explica en las preguntas frecuentes, pero no hay garantía de que sea igual en todas las marcas: comprueba siempre qué condiciones figuran en la ficha del modelo que te interesa.
El motivo físico es simple: el aire caliente y húmedo contiene mucho más vapor por metro cúbico. A 30 °C y 80 % de HR hay unos 24,2 g/m³, el doble que los 12,1 g/m³ del aire de un salón a 20 °C y 70 %, y 2,7 veces los 9,0 g/m³ de una habitación a 15 °C y 70 %. A menos vapor disponible, menos agua se puede condensar por hora. Por eso un equipo de 20 l/día "de catálogo" puede recoger bastante menos en una vivienda fresca.
| Condiciones del aire | Vapor por m³ (cálculo propio) | Lectura |
|---|---|---|
| 30 °C y 80 % HR (típica de ensayo) | 24,2 g | Referencia de capacidad nominal en muchas fichas |
| 20 °C y 70 % HR | 12,1 g | Salón húmedo en invierno |
| 15 °C y 70 % HR | 9,0 g | Habitación fría o sótano |
| 10 °C y 70 % HR | 6,6 g | Garaje o trastero en invierno |
La consecuencia práctica es no ajustar al límite: si la tabla sugiere 10-16 l/día para una habitación moderada, mira los modelos por encima del extremo bajo del rango y comprueba en la ficha las condiciones del ensayo.
Depósito y autonomía
La capacidad por día y el tamaño del depósito condicionan con qué frecuencia hay que vaciarlo. La fórmula es directa: horas hasta llenarse = capacidad del depósito (l) ÷ (litros por día ÷ 24). Estos son ejemplos aritméticos con depósitos hipotéticos:
| Depósito | Si recoge 6 l/día | Si recoge 10 l/día | Si recoge 16 l/día |
|---|---|---|---|
| 2 l | 8,0 h | 4,8 h | 3,0 h |
| 3 l | 12,0 h | 7,2 h | 4,5 h |
| 4 l | 16,0 h | 9,6 h | 6,0 h |
| 6 l | 24,0 h | 14,4 h | 9,0 h |
Casi todos los equipos se detienen cuando el depósito está lleno. Con un depósito pequeño y una producción alta, el aparato pararía en plena noche y la HR volvería a subir. Si lo vas a usar de forma continua, mira si admite desagüe continuo con manguera; con ello el depósito deja de ser un límite. También hay modelos con bomba, útiles si el desagüe queda más alto que el equipo, y modelos con conectividad; ver si merece la pena el wifi.
Cuánto cuesta mantener el equipo funcionando
La capacidad y el coste van ligados porque un equipo que trabaja más horas gasta más. La fórmula es la de siempre: coste = potencia (kW) × horas de uso × precio del kWh. Como ejemplo aritmético, con una potencia hipotética de 400 W, 8 horas de trabajo al día y un precio supuesto de 0,15 €/kWh (sustitúyelo por el de tu factura): 0,4 × 8 × 0,15 = 0,48 € al día, unos 14,40 € en 30 días. Si el mismo equipo trabajara 4 horas al día por estar mejor dimensionado, serían 7,20 €. Ni la potencia ni el precio son datos de un modelo ni de una tarifa reales; sirven solo para ilustrar que el tiempo de funcionamiento es la palanca principal. Para más ejemplos y para estimar tus horas reales, consulta cuánto gasta un deshumidificador al mes.
Un equipo infradimensionado, que trabaja sin parar sin llegar al objetivo, es el peor escenario: gasta más y no resuelve. Un equipo algo sobrado, con higrostato, se apaga antes y suele salir más barato en la práctica. Para comparar tecnologías según la temperatura de la estancia, consulta compresor o desecante, y si dudas del tamaño en otras habitaciones, la guía de tamaño por habitación aplica la misma lógica a otros metros cuadrados.
Cómo sacar rendimiento al equipo en 20 m²
- Posición central y despejada: deja libres las rejillas de entrada y salida de aire y no lo pegues a una pared ni a una cortina. Ver dónde colocar el deshumidificador.
- Puertas y ventanas cerradas mientras trabaja: si el equipo trata el aire de toda la casa, el cálculo anterior no vale.
- Higrostato en el valor objetivo: ajusta el objetivo a un valor razonable en lugar de forzar la HR más baja posible. Un objetivo muy bajo mantiene el equipo encendido sin necesidad y aumenta el consumo; consulta la estimación de cuánto gasta un deshumidificador al mes.
- Filtro limpio: un filtro obstruido reduce el caudal de aire y alarga el tiempo de trabajo.
- Medir el resultado: comprueba con un higrómetro, no con la pantalla del propio equipo, que suele medir cerca de su propia salida de aire.
Qué esperar los primeros días
Los primeros días el depósito se llena más rápido de lo que se llenará a las dos semanas. No es un fallo: el aparato está recogiendo también el agua liberada por los materiales a medida que el aire se seca. Cuando la HR llegue al objetivo, el volumen recogido caerá y el equipo funcionará menos horas, que es el indicio de que la capacidad es suficiente. Si pasados diez o quince días de uso el depósito sigue llenándose al mismo ritmo y la HR no baja, lo más probable es que haya una fuente de agua que no se ha identificado: ropa, ventilación con aire exterior húmedo, filtración o capilaridad.
Conviene también tener claro qué rango objetivo buscas. Una HR sostenida entre el 40 y el 60 % es una referencia habitual para una vivienda; por debajo, el ambiente se vuelve seco e incómodo para algunas personas, y un higrostato en un valor demasiado bajo solo aumenta el gasto. Los umbrales exactos y su razonamiento están en humedad relativa en invierno y verano.
Cuándo un deshumidificador no es suficiente
Un deshumidificador actúa sobre el vapor del aire, no sobre el agua líquida que entra por un muro. Si la HR vuelve a subir en cuanto lo apagas, o el equipo trabaja de forma continua sin llegar al objetivo, revisa estas posibilidades antes de comprar uno más grande:
- Filtración desde fuera: manchas con borde definido, pintura levantada o crecimiento tras la lluvia.
- Capilaridad: humedad en la parte baja de las paredes con salitre; ver humedad por capilaridad.
- Fuga de una tubería: consumo de agua anómalo o manchas junto a una instalación.
- Ventilación excesiva con aire húmedo: ventanas abiertas durante el funcionamiento.
- Equipo en una zona demasiado fría: el compresor pierde eficacia por debajo de ciertas temperaturas; comprueba la ficha técnica.
El diagnóstico de humedad te ayuda a distinguir entre estas causas, y la guía sobre deshumidificadores da una visión general de tipos y usos. Para espacios pequeños, como armarios o dormitorios con un problema leve, puedes valorar modelos compactos; ver deshumidificador pequeño.
Checklist antes de comprar
- Mide la HR real con un higrómetro, no confíes en la sensación
- Calcula el volumen de la habitación, no solo la superficie
- Comprueba si el equipo tiene higrostato integrado (se apaga solo al llegar al objetivo)
- Valora el nivel de ruido si va a estar en un dormitorio
- Revisa si necesitas desagüe continuo o basta con vaciar el depósito
Deshumidificador de 12-16 l/día
Para una habitación de 20 m² con problema moderado, esta gama de capacidad cubre la mayoría de casos sin sobredimensionar.
Ver deshumidificadores 12-16 l/díaSi tienes dudas entre compresor y desecante para este tamaño de habitación, lee la comparativa técnica. Y una vez elegido el equipo, la posición dentro de la habitación influye tanto como la capacidad en el resultado final.