Cuánto consume y cuánto gasta un deshumidificador al mes
Respuesta directa: el gasto de un deshumidificador depende de tres datos que solo tú conoces con precisión: la potencia en vatios del equipo, las horas reales de funcionamiento (no las horas encendido, sino las horas trabajando, que el higrostato reduce) y el precio del kWh de tu contrato eléctrico. No existe una cifra única válida para "un deshumidificador": la fórmula de cálculo sí es la misma para todos.

La fórmula para calcular el gasto real
Coste diario (€) = Potencia (kW) × Horas de uso real × Precio del kWh (€/kWh)
La potencia en vatios está en la ficha técnica del equipo (no confundir con la capacidad en litros/día, que es otra magnitud). Divide entre 1000 para pasarlo a kW. El precio del kWh lo tienes en tu factura de electricidad, y varía según tarifa y horario si tienes discriminación horaria.
Por qué las horas de uso real son la variable que más cambia el resultado
Un deshumidificador con higrostato no funciona 24 horas al día: se enciende cuando la HR sube por encima del objetivo programado y se apaga al alcanzarlo. En una habitación con poca entrada de humedad, puede trabajar solo unas horas al día. En un sótano con filtración activa o durante un secado de ropa, puede estar funcionando casi de forma continua. Por eso dos personas con el mismo modelo pueden tener gastos mensuales muy distintos.
| Variable | Dónde encontrarla | Efecto en el gasto |
|---|---|---|
| Potencia (W) | Ficha técnica / etiqueta del equipo | Proporcional directo |
| Horas de uso real | Depende del higrostato y de la fuente de humedad | El factor más variable |
| Precio del kWh | Tu factura de electricidad | Proporcional directo, según tarifa |
| Tipo de equipo | Compresor o desecante | Cambia la eficiencia según temperatura ambiente |
Ejemplos con números: coste según potencia y horas
Los siguientes valores son ejemplos aritméticos. Las potencias son hipotéticas, no corresponden a ningún modelo concreto, y el precio de 0,15 €/kWh es un supuesto que debes sustituir por el de tu factura. El cálculo es coste de 30 días = potencia (kW) × horas al día × 0,15 × 30.
| Potencia (hipotética) | 4 h/día | 8 h/día | 12 h/día | 24 h/día |
|---|---|---|---|---|
| 200 W | 3,60 € | 7,20 € | 10,80 € | 21,60 € |
| 300 W | 5,40 € | 10,80 € | 16,20 € | 32,40 € |
| 500 W | 9,00 € | 18,00 € | 27,00 € | 54,00 € |
| 700 W | 12,60 € | 25,20 € | 37,80 € | 75,60 € |
De la tabla se deduce algo útil: pasar de 8 a 24 horas diarias multiplica el coste por tres con la misma máquina, mientras que cambiar de una potencia de 300 W a una de 500 W lo multiplica por 1,7. En otras palabras, lo que decide el recibo no es tanto el modelo como cuántas horas necesita estar trabajando, y eso depende de la humedad que entra en la habitación y del tamaño bien elegido; la guía de litros al día para 20 m² y la de tamaño según la habitación ayudan a dimensionar.
El precio del kWh: qué cifra poner en la fórmula
El precio que debes usar es el variable de tu factura, el que se paga por cada kWh consumido, incluidos los impuestos que se apliquen sobre él. El término de potencia contratada es un coste fijo que no cambia por usar o no el deshumidificador, así que no lo repartas entre los kWh. En la sección de resumen de la factura verás el precio del término de energía; el importe medio por kWh de la factura total incluye costes fijos y por eso suele salir más alto de lo que realmente cuesta un kWh adicional.
La sensibilidad al precio es directa. Con el mismo equipo hipotético de 400 W y 8 horas diarias: a 0,10 €/kWh son 0,32 € al día y 9,60 € en 30 días; a 0,15 €/kWh, 0,48 € y 14,40 €; a 0,25 €/kWh, 0,80 € y 24,00 €. Si tienes discriminación horaria, puedes ajustar el momento de funcionamiento. En la tarifa 2.0TD de la península y los archipiélagos, a fecha de esta guía, el periodo valle es de 0 a 8 h en días laborables y las 24 horas de sábados, domingos y festivos nacionales; comprueba siempre las franjas de tu contrato y de tu comercializadora, que pueden variar.
- Con un temporizador o un enchufe programable, concentra el funcionamiento en horas valle cuando la dinámica de uso lo permita
- Si usas el equipo para secar ropa, programa el secado en periodos baratos
- Revisa tu factura al cabo de un mes con uso del equipo para comprobar el efecto real
Coste por litro extraído: una forma de comparar equipos
Comparar potencias entre equipos no es justo si extraen cantidades distintas de agua. Una medida más útil es el coste por litro: kWh consumidos ÷ litros recogidos. Si consigues medir ambos datos (el consumo con un enchufe medidor y los litros con el depósito o una jarra graduada), puedes comparar aparatos o condiciones de trabajo. Ejemplo hipotético: un equipo de 400 W que trabaja 8 h consume 3,2 kWh; si recoge 10 litros en ese tiempo, gasta 0,32 kWh por litro, y con 0,15 €/kWh cada litro cuesta unos 0,048 €.
El interés de esta medida es que cambia con las condiciones: en una habitación cálida y húmeda cada kWh extrae más agua que en una fría y seca, porque hay más vapor por metro cúbico. Por eso, un equipo que parece eficiente en una prueba templada puede dar peores números en un sótano frío. Las capacidades anunciadas están además medidas en condiciones de laboratorio; ver los matices en deshumidificador para 20 m².
Tres casos de uso con sus horas
Para una estimación realista hay que partir del uso, no de la potencia. Estos tres casos ilustran cómo cambian las horas, con potencias y horas hipotéticas y el precio supuesto de 0,15 €/kWh:
| Caso | Qué ocurre | Horas estimadas | Cuenta |
|---|---|---|---|
| Dormitorio con condensación leve | Equipo compacto de 300 W; con higrostato trabaja pocas horas, sobre todo de noche | 3 h/día | 0,3 × 3 × 0,15 × 30 = 4,05 € al mes |
| Secado de colada, doce días al mes | Equipo de 500 W, estancia cerrada, 10 horas por secado | 10 h × 12 días | 0,5 × 10 × 0,15 × 12 = 9,00 € al mes |
| Sótano frío con humedad persistente | Equipo de 500 W trabajando gran parte del día | 14 h/día | 0,5 × 14 × 0,15 × 30 = 31,50 € al mes |
El caso del sótano es el más caro precisamente por el número de horas. Antes de dejar un equipo funcionando todo el año en un sótano, conviene comprobar que la humedad no se debe a una entrada de agua que habría que reparar: el gasto continuo de un deshumidificador es una señal de que se está pagando por tratar un síntoma. En ese caso consulta el diagnóstico de humedad. Para el secado de ropa, la guía de secar ropa con deshumidificador detalla la configuración.
Qué pasa con la electricidad: el aparato calienta la habitación
Un deshumidificador de compresor no "gasta" la energía de manera que desaparezca. Toda la electricidad que consume acaba convertida en calor dentro de la estancia, y además, al condensar el vapor, se libera el calor latente que el agua absorbió al evaporarse. Ese calor latente es de unos 2,45 MJ por kilo de agua a temperaturas ambientales, es decir, aproximadamente 0,68 kWh por litro condensado (cálculo propio: 2,45 ÷ 3,6). Todo ese calor se queda en el aire de la habitación.
La consecuencia es doble. En invierno, ese calor no es del todo inútil: parte compensa la calefacción en la estancia, aunque un deshumidificador no es una forma eficiente de calentar. En verano, en cambio, añade carga térmica a la habitación. Y en un espacio sin calefacción, como un garaje, el calor generado es lo que mantiene un poco la temperatura del aire. Los equipos desecantes funcionan de otro modo: calientan el material desecante para regenerarlo, y por eso su consumo por litro suele ser mayor en ambientes templados, tal como se explica en la comparativa entre compresor y desecante.
Medir el gasto real con un enchufe medidor
Si quieres cifras fiables, lo más sencillo es usar un enchufe con medidor de consumo entre la pared y el equipo. Procedimiento:
- Comprueba que la potencia del equipo no supera la que admite el enchufe medidor, que figura en su ficha.
- Pon el contador a cero, enchufa el deshumidificador y deja que funcione varios días con su uso normal, con puertas y ventanas como siempre.
- Anota los kWh al cabo de uno o dos días, y de una semana si el uso es muy variable.
- Multiplica los kWh diarios por el precio del kWh de tu factura y por los días de uso al mes.
- Anota los litros recogidos en el mismo periodo si puedes, para calcular tu coste por litro.
Con la medición real se desvanecen las dudas: puedes ver cuánto consumen los periodos de espera y comprobar si el higrostato apaga el equipo cuando debe. Si el consumo es muy superior al que esperabas, revisa filtro, ubicación y que no estés deshumidificando una estancia abierta al resto de la casa; ver dónde colocar el deshumidificador. Algunos equipos incluyen app o programación; si te interesa saber qué aportan, la guía de deshumidificadores con wifi lo analiza.
Checklist para reducir el consumo sin perder eficacia
- Usa el higrostato integrado en lugar de dejarlo en modo continuo
- Cierra la puerta de la habitación mientras trabaja, para no deshumidificar toda la casa
- Elige un compresor si la temperatura ambiente suele superar los 15°C, es más eficiente en ese rango
- Revisa y limpia el filtro periódicamente: un filtro sucio reduce el rendimiento y alarga el tiempo de funcionamiento
- Dimensiona bien el equipo con la calculadora: uno infradimensionado tarda más en llegar al objetivo
Enchufe inteligente con medidor de consumo
Te permite ver el gasto real en euros de tu deshumidificador sin hacer cálculos, y detectar si el higrostato está funcionando como debería.
Ver enchufes con medidorSi dudas entre tipo de equipo, la elección también afecta al consumo: consulta la comparativa entre compresor y desecante. Y si el uso principal es secar ropa en casa, hay una configuración específica en la guía de secado con deshumidificador que incluye una comparativa de coste frente a la secadora.
Del gasto mensual al anual: el uso estacional
Pocos hogares usan un deshumidificador los doce meses. Lo habitual es un uso estacional que depende de la causa: en invierno, por condensación en viviendas frías; en verano, en sótanos, garajes o viviendas costeras de aire húmedo; durante todo el año, en espacios con humedad de fondo. Para estimar el gasto anual, suma por periodos en lugar de multiplicar el mes más caro por doce. Ejemplo con los números hipotéticos anteriores (400 W, 8 h/día, 0,15 €/kWh, 14,40 € cada 30 días): cuatro meses de uso son unos 57,60 €; seis meses, unos 86,40 €. Si después de la época húmeda reduces a 3 h/día, ese tramo costaría 5,40 € por cada 30 días.
Lo importante de este ejercicio no es la cifra, que dependerá de tus datos, sino el proceso: dividir el año en periodos con horas distintas y sumar. Si un equipo trabaja casi todo el año en el mismo sitio, merece la pena preguntarse por qué: es un indicio de una fuente de humedad que se podría reducir en origen, con una reparación, una extracción mecánica o un cambio de hábitos, y no a base de kWh.
Cómo estimar las horas si no tienes contador
Si no dispones de enchufe medidor ni de contador de horas, hay formas de aproximarse:
- Escucha y observa los ciclos: con higrostato, el equipo se enciende, baja la HR y se apaga. Anota cuánto tiempo está activo cada ciclo y cuántos ciclos hay al día durante un par de jornadas.
- Usa los litros como pista: si el equipo recoge, por ejemplo, la mitad de su capacidad nominal en 24 horas, no estará trabajando a pleno rendimiento todo el día. No es una medida exacta, porque la capacidad real cambia con la temperatura, pero te da un orden de magnitud.
- Compara dos facturas: el consumo de un mes con el equipo frente al de un mes similar sin él da un valor aproximado, siempre que no hayan cambiado otras cargas como calefacción o aire acondicionado.
Cuándo el gasto no compensa y qué alternativas hay
Un deshumidificador sigue siendo una herramienta razonable cuando el vapor se genera dentro y no se puede evacuar con facilidad, por ejemplo al secar ropa en interior o en un dormitorio sin ventilación suficiente. Pero hay casos en que sale más a cuenta actuar sobre el origen:
| Situación | Por qué el gasto puede ser en vano | Alternativa |
|---|---|---|
| Baño sin extracción adecuada | El vapor se genera de golpe; el equipo trabaja contra una fuente concentrada | Un extractor dimensionado; ver cómo elegir un extractor de baño |
| Cocina sin campana al exterior | Se recircula el vapor cada día | Campana con salida al exterior o ventana abierta mientras se cocina |
| Filtración o capilaridad | El agua entra de forma continua; el equipo no resuelve el origen | Reparación; ver capilaridad |
| Falta general de renovación de aire | La HR sube porque el aire no se renueva | Ventilación mecánica o hábitos; ver ventilación y extracción |
| Ya tienes aire acondicionado instalado | El modo Dry puede bastar para un problema puntual, sin comprar otro equipo | Comparar antes de comprar; ver aire acondicionado o deshumidificador |
No se trata de renunciar al deshumidificador, sino de usarlo donde aporta. En muchas viviendas, la combinación más económica a largo plazo es reducir la generación de vapor, evacuar lo que se genera y dejar el equipo para los casos en que no hay otra salida.
Errores frecuentes que encarecen el uso
- Dejar el modo continuo activado: el equipo no se detiene al alcanzar el objetivo. Si tu modelo tiene higrostato, úsalo.
- Fijar un objetivo de HR demasiado bajo: forzar valores inferiores a los necesarios alarga el funcionamiento. Una HR sostenida por debajo del 60 % es el objetivo habitual frente al moho; consulta humedad relativa en invierno y verano para ajustarlo.
- Trabajar con la puerta abierta o con una ventana entreabierta: el equipo trata aire exterior o de varias estancias y las horas se disparan.
- Usarlo en una habitación demasiado fría: a baja temperatura recoge menos agua por hora y hay que compensar con más tiempo.
- Colocarlo junto a una pared, cortina o mueble: restringe el caudal de aire y empeora el rendimiento.
- Confiar en la pantalla del propio equipo para medir la HR: mide cerca de su propia entrada de aire. Un higrómetro aparte da una lectura más representativa; ver higrómetros.
- Usarlo para ocultar una filtración: el gasto se vuelve permanente y el problema sigue.
Si estás valorando comprar uno, puedes ver una visión general de modelos y tipos en deshumidificadores. Y si además tienes un problema de moho, la guía de prevención del moho explica cómo combinar equipo, ventilación y hábitos para gastar menos.
Medidor de consumo para enchufe
Para saber el gasto real de tu equipo, un medidor de consumo de enchufe muestra los kWh que consume en tu casa.
Ver medidores de consumo