Ventanas de aluminio o PVC: cuál condensa más y qué hacer
Respuesta directa: en igualdad de condiciones, las ventanas de aluminio condensan más que las de PVC, y la razón está en el material del marco. El aluminio es un metal que conduce muy bien el frío y el calor, así que en una ventana sin rotura de puente térmico la cara interior del marco se enfría casi tanto como el exterior y, en cuanto baja de la temperatura de rocío del aire de la habitación, se llena de gotas. El PVC es un aislante natural y su marco interior se mantiene más templado. Un aluminio con rotura de puente térmico bien resuelta mejora mucho, aunque a igual precio el PVC suele aislar más. Ahora bien, ningún marco te libra de la condensación si el aire de casa tiene demasiada humedad, y no toda el agua en una ventana es condensación: si aparece al llover, sospecha de un mal sellado. Esta guía te ayuda a distinguir cada caso y a decidir entre ventilar, corregir juntas o cambiar la ventana.
Por qué condensa una ventana: lo básico en dos minutos
Antes de comparar materiales conviene entender qué está pasando, porque casi todos los errores que se cometen con este problema vienen de no tenerlo claro. El aire de una habitación lleva siempre vapor de agua. Cuanto más caliente está el aire, más vapor puede llevar sin que se vea. Cuando ese aire toca una superficie fría, se enfría de golpe, ya no puede retener todo ese vapor y parte se convierte en gotas de agua. Eso es la condensación, y la temperatura a la que empieza a ocurrir se llama punto de rocío. Si quieres ver cómo se calcula y qué valores manejar en casa, lo tienes explicado en qué es el punto de rocío y cómo se relaciona con la condensación.
La consecuencia práctica es sencilla: una ventana condensa cuando alguna de sus superficies interiores está por debajo del punto de rocío del aire de la habitación. Hay, por tanto, dos palancas. Una es la temperatura de la superficie, que depende de la ventana: el material del marco, el tipo de vidrio, cómo está instalada. La otra es la humedad del aire interior, que depende de cómo vives en casa: cuánta gente hay, si se seca ropa dentro, si se ventila, si la cocina y el baño tienen extracción.
Por eso la pregunta «¿aluminio o PVC?» solo responde a la mitad del problema. El material cambia lo fría que está la superficie, pero no cambia el vapor que generas tú. Una ventana excelente en una casa con humedad desbordada condensará en algún punto, normalmente en el cristal. Y una ventana mediocre en una casa bien ventilada puede pasar el invierno casi sin gotas. Mantén esa idea mientras lees el resto.
Un detalle que se pasa por alto: la condensación en las ventanas es el aviso más temprano que tiene una vivienda de que hay demasiada humedad. Es incómoda, pero también es útil, porque te dice dónde está el punto más frío de la habitación. Si ignoras ese aviso, la humedad acabará buscando otro lugar donde condensar, y ese lugar suele ser una esquina de la pared o la parte trasera de un armario. Tienes más contexto sobre los rangos razonables en humedad relativa en casa en invierno y verano.
Aluminio frente a PVC: qué cambia en la práctica
La diferencia de fondo es la conductividad térmica, es decir, la facilidad con la que un material deja pasar el calor. El aluminio es un metal, y los metales conducen muy bien el calor. El PVC es un plástico, y los plásticos conducen mal el calor. No necesitas ninguna cifra para ver lo que implica: si tocas con la mano un perfil de aluminio y uno de PVC en una mañana fría, el aluminio se siente claramente más frío, porque está evacuando calor de tu mano y del interior de la casa con mucha más rapidez.
En una ventana, esto significa lo siguiente. Un perfil de aluminio macizo sin ninguna interrupción es un puente continuo entre la calle y la habitación: el frío de fuera llega a la cara interior casi sin pérdida. Un perfil de PVC, además de ser peor conductor, suele estar formado por varias cámaras huecas internas que añaden aislamiento. Resultado: en el mismo día y con la misma habitación, el marco de PVC se mantiene más cerca de la temperatura del cuarto y el de aluminio sin interrupción queda mucho más frío.
Hay que añadir un matiz de honestidad. En los últimos años el aluminio ha mejorado mucho gracias a la rotura de puente térmico, y un buen aluminio con RPT ya no se comporta como el que había hace décadas. Las comparativas del sector coinciden en dos ideas: que a igualdad de coste el PVC suele aislar más, y que para igualar el comportamiento térmico del PVC el aluminio tiene que ser de gama alta, lo que explica que cueste más. No encontrarás aquí un porcentaje exacto de diferencia porque depende del modelo, del perfil, del vidrio y de la instalación, y una cifra genérica sería engañosa.
Otra cuestión que conviene decir claro: el aluminio tiene ventajas que no tienen que ver con la condensación. Permite perfiles más finos y más superficie de vidrio, resiste bien el paso del tiempo y admite grandes dimensiones. Si tu prioridad es esa, puedes elegirlo sin problema, siempre que la ventana lleve rotura de puente térmico. Lo que no tiene sentido es comprar aluminio sin RPT para una vivienda habitada todo el año en una zona fría y esperar que no suden los marcos.
Qué es la rotura de puente térmico y por qué importa
Un puente térmico es cualquier punto de un cerramiento por el que el calor se escapa con más facilidad que por el resto. Si quieres ver el concepto aplicado a paredes, tienes puente térmico en la pared: causas y soluciones. En una ventana de aluminio, el propio perfil es el puente: es una pieza continua de metal que une el exterior con el interior.
La rotura de puente térmico (RPT) consiste en colocar, entre la cara exterior y la cara interior del perfil, un material que conduzca mal el calor. El sistema más habitual utiliza varillas de poliamida reforzada con fibra de vidrio. Con esa pieza intermedia, el frío de la calle ya no puede viajar libremente por el metal hasta la cara que ves dentro de casa. El perfil sigue siendo de aluminio por fuera y por dentro, pero está dividido en dos mitades unidas por un material aislante.
Para que lo veas con una imagen: es como una cuchara metálica dentro de una taza de té caliente. Si el mango es todo metal, se calienta enseguida. Si el mango tiene un tramo de plástico en medio, el calor se frena en ese tramo y la punta que sujetas se queda tibia. La RPT hace lo mismo con el frío en tu marco.
Lo que sí conviene saber como comprador:
- La rotura de puente térmico no se ve a simple vista desde la habitación. Si compras o heredas ventanas, tienes que preguntar expresamente al fabricante o al instalador si la llevan. Pídelo por escrito en el presupuesto.
- No todas las roturas son iguales. Cuanto mayor es la separación entre las dos mitades del perfil y mejor es el material aislante, mejor funciona. Por eso hay aluminios con RPT de gama básica y otros de gama alta.
- Las ventanas de aluminio antiguas, anteriores a la generalización de esta técnica, normalmente no la llevan. Si tu casa tiene ventanas de aluminio viejas, lo más probable es que sean las que sudan.
- La RPT mejora el marco, pero no actúa sobre el vidrio. Una ventana con RPT y un vidrio sencillo seguirá condensando en el cristal.
Si tu ventana de aluminio se mantiene seca en el marco y solo condensa algo en el cristal los días más fríos, probablemente ya tiene RPT y lo que ves es el comportamiento normal de un vidrio frío con demasiada humedad en la habitación.
Tabla comparativa: aluminio sin RPT, con RPT y PVC
Esta tabla resume el comportamiento cualitativo frente a la condensación. No incluye cifras porque dependen del fabricante, del modelo y de la instalación.
| Aspecto | Aluminio sin RPT | Aluminio con RPT | PVC |
|---|---|---|---|
| Material del marco | Metal conductor, perfil continuo | Metal con pieza aislante intermedia | Plástico aislante con cámaras internas |
| Temperatura de la cara interior del marco en invierno | Muy fría, cercana a la exterior | Más templada que sin RPT | La más templada de las tres |
| Riesgo de gotas en el marco | Alto | Moderado a bajo, según calidad | Bajo |
| Riesgo de gotas en el cristal | Depende del vidrio y de la humedad interior | Depende del vidrio y de la humedad interior | Depende del vidrio y de la humedad interior |
| Aislamiento a igual precio | El peor | Inferior al PVC a igualdad de coste, según las comparativas del sector | Suele ser el mejor |
| Estética y perfil | Perfil fino, muchas opciones | Perfil fino, muchas opciones | Perfiles más voluminosos, menos opciones de acabado |
| Dónde suele verse | Viviendas antiguas | Reformas y obra nueva | Reformas y obra nueva |
| Qué hacer si condensa | Ventilar y deshumidificar; valorar sustituirla | Revisar humedad interior y vidrio | Revisar humedad interior y ventilación |
Fíjate en la fila del cristal: ahí las tres opciones se igualan. El marco no decide si condensa el vidrio. Por eso mucha gente cambia sus ventanas de aluminio por PVC, comprueba que el marco ya no suda y se sorprende de que el cristal siga empañándose en las noches frías. La causa entonces es la humedad del aire, no el material.
Dónde condensa: marco, cristal o entre cristales
El lugar exacto donde aparece el agua te da casi todo el diagnóstico. Hay tres casos distintos, con causas y soluciones diferentes.
Condensación en el marco
Si las gotas aparecen en la parte interior del marco, sobre todo en la zona inferior y en las esquinas, y el cristal está mucho más seco que el perfil, el problema está en el marco. Es el caso típico de aluminio sin rotura de puente térmico, y también de ventanas de aluminio con una RPT muy básica o muy deteriorada. El agua se acumula en la parte baja, moja la junta y el alféizar y acaba generando moho negro en la silicona. En este caso el material importa de verdad y cambiar a PVC o a un aluminio con buena RPT es la solución de fondo. Si no es posible, tienes opciones para reducirlo que verás más abajo.
Condensación en el cristal
Si el velo de gotas cubre el vidrio, más abundante en la parte inferior y en los bordes, y el marco está seco o casi, el origen está en el vidrio y en la humedad de la habitación. Un vidrio sencillo es mucho más frío que un doble acristalamiento, así que condensa con menos humedad. Un doble acristalamiento antiguo o con un separador metálico en el perímetro suele ser más frío precisamente en el borde, y por eso es habitual ver la primera línea de gotas justo en el contorno del cristal. Aquí el cambio de marco no resuelve nada: lo que ayuda es bajar la humedad del aire y, a largo plazo, mejorar el acristalamiento. Tienes más ideas en cómo reducir la condensación en ventanas sin hacer obras y en por qué amanecen las ventanas con agua.
Condensación entre los dos cristales
Si ves niebla, gotas o marcas de agua entre los dos vidrios de un doble acristalamiento, no es la habitación la que condensa, sino la cámara interior. Significa que el sellado perimetral del vidrio ha fallado y ha entrado humedad. Esa condensación no se puede limpiar con un paño, no desaparece al ventilar y tiende a volver. La solución habitual es sustituir el vidrio o la unidad completa, no la carpintería. Es un caso que no depende de si el marco es de aluminio o de PVC.
Condensación o filtración por mal sellado
No toda el agua que aparece en una ventana es condensación. A veces entra desde fuera por un fallo de sellado, de instalación o de impermeabilización del hueco, y confundir ambas cosas lleva a gastar dinero en lo que no toca. Por ejemplo, comprar un deshumidificador cuando el problema es una junta rota, o sellar con silicona cuando el problema es que el agua se genera dentro.
Estas son las pistas que mejor distinguen un caso del otro:
| Señal | Condensación | Filtración por mal sellado |
|---|---|---|
| Cuándo aparece | En frío, de noche y a primera hora, con o sin lluvia | Durante o poco después de lluvia o viento |
| Dónde aparece | Repartida por el cristal y el marco interior | En una esquina, en la unión con la pared, bajo el vierteaguas o en el alféizar |
| Aspecto del agua | Gotas finas que resbalan hacia abajo | Hilo de agua, humedad que sube por la pared o mancha que crece |
| Qué la hace desaparecer | Calentar, ventilar, bajar la humedad | Nada de eso; solo secar el exterior o reparar el sellado |
| Estado de la pared de alrededor | Seca, con posible moho en la silicona | Cercos, pintura levantada, yeso blando o abombado |
| Se repite sin lluvia | Sí | No, salvo humedad residual |
Una prueba casera útil: ponte unos días en modo observador y apunta, en una libreta o en el móvil, cuándo aparece el agua, si había llovido, qué hora era y si hubo ducha, cocina o ropa tendida. En una semana verás un patrón. La condensación sigue el patrón de tus hábitos y del frío. La filtración sigue el patrón del tiempo atmosférico.
También puede ocurrir que se den las dos cosas a la vez, lo cual complica el diagnóstico. Una ventana mal sellada deja pasar aire frío por las juntas y enfría la zona, de modo que condensa más; y a la vez puede dejar entrar agua con la lluvia. Si tras corregir la humedad interior sigues viendo agua después de llover, el problema de sellado es real y conviene resolverlo aparte.
Para distinguir condensación de filtración en paredes, que sigue una lógica parecida, tienes cómo saber si es condensación o filtración en una pared. Y si sospechas que el origen del agua es una instalación y no la lluvia, mira cómo detectar una fuga de agua oculta en una pared.
Hay una situación intermedia que confunde a mucha gente. Si el agua de condensación resbala por el cristal y el marco, y la junta inferior o el alféizar tienen una pequeña inclinación hacia dentro, esa agua se queda en la habitación y acaba mojando la pared o el suelo. No es una filtración, pero se comporta como tal en cuanto a daños. En ese caso, además de bajar la humedad, ayuda secar a diario con un paño y revisar que el alféizar tenga la pendiente correcta hacia fuera.
Cómo diagnosticar tu ventana paso a paso
Con unos pocos minutos y dos o tres comprobaciones puedes saber en qué caso estás. Hazlas por la mañana, cuando la ventana está en su peor momento.
- Identifica el material. Si el marco es de aluminio, mira el perfil de cerca: algunos modelos con rotura de puente térmico muestran una línea oscura de material distinto entre la parte exterior y la interior, aunque no siempre es visible. Si dudas, busca el albarán, la factura o la ficha del fabricante, o pregunta al instalador.
- Localiza el agua. Marco, cristal o entre cristales. Pasa un paño seco por cada zona y comprueba dónde se repone antes.
- Mide la humedad de la habitación. Un higrómetro barato colocado a un metro de la ventana, no pegado al cristal, te da la humedad relativa real. Si está alta cuando aparecen las gotas, el aire de la casa es la causa principal. Hay una guía de higrómetros y medición de la humedad con consejos de colocación.
- Observa el patrón. Anota durante varios días si el agua aparece tras ducharte, cocinar, secar ropa o dormir con la puerta cerrada, y si coincide con lluvia.
- Revisa las juntas. Comprueba la silicona perimetral y las gomas de cierre: grietas, zonas despegadas, gomas aplastadas o duras. Pasa la mano en un día de viento para notar corrientes.
- Mira alrededor. Si el yeso del alféizar está blando, la pintura se levanta o aparece un cerco que crece, no es solo condensación.
- Prueba el cierre. Una ventana que no cierra bien por desajuste de herrajes deja entrar aire frío y enfría el marco más de lo debido.
Si quieres una visión más amplia de cómo acotar el tipo de humedad que tienes en casa, la guía de diagnóstico de humedad reúne los casos más habituales. Y si sospechas que hay agua escondida detrás de la pared de la ventana, una cámara térmica puede enseñarte por dónde se extiende, tal como se explica en cámaras térmicas para detectar filtraciones.
Para saber a qué humedad empiezan a salir las gotas en tu ventana
Un higrómetro sencillo colocado en la habitación, a cierta distancia de la ventana, te permite ver la humedad relativa real y relacionarla con lo que ocurre en el cristal y en el marco. Es la forma más barata de dejar de adivinar.
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Qué hacer sin cambiar la ventana
Cambiar todas las ventanas es una obra cara, y no siempre hace falta. Antes de plantearla, aplica estas medidas por orden de coste y eficacia. Muchas veces bastan las dos primeras.
1. Bajar la humedad del aire
Es la medida que más resultado da en cualquier tipo de ventana. Ventila a diario con corrientes cruzadas durante unos minutos, mejor con el aire frío y seco de la mañana que con ventanas entreabiertas durante horas, que enfrían las paredes sin renovar el aire de forma eficaz. Usa la campana de la cocina y el extractor del baño mientras cocinas o te duchas y unos minutos después. No tiendas ropa en la habitación donde duermes. Y si sigues viendo gotas a pesar de todo, un deshumidificador ayuda a mantener el aire en un rango razonable; tienes una visión general en deshumidificadores y en ventilación y extracción.
2. Dejar que el aire caliente llegue a la ventana
Las cortinas gruesas que cuelgan hasta el suelo, los estores bajados toda la noche y los muebles pegados bajo la ventana impiden que el aire templado de la habitación llegue al cristal y al marco. Eso los mantiene más fríos y favorece la condensación. Si puedes, deja una separación entre la cortina y el vidrio, o abre un poco la cortina por la noche, y separa los muebles de la pared de la ventana.
3. Revisar juntas y cierres
Una goma de cierre aplastada o endurecida, o una silicona agrietada, deja pasar aire frío y agua. Sustituir las gomas de una ventana suele ser sencillo y barato en comparación con cambiar la ventana. Ajustar los herrajes para que la hoja cierre y apriete bien también ayuda. Recuerda que una ventana demasiado estanca sin ventilación alternativa empeora la humedad interior, así que no sellar por sellar: lo que buscas es que cierre bien y que la ventilación sea decisión tuya y no una fuga.
4. Secar a diario el agua que se acumula
Parece poco, pero evita que el alféizar y la silicona estén mojados horas, que es lo que genera el moho. Un paño o una escobilla de goma al levantarte, y exprimir el agua en el fregadero, reduce mucho los problemas secundarios aunque no quite la causa.
5. Cuando el marco es de aluminio sin RPT
Aquí la causa es el propio perfil y las medidas anteriores solo la mitigan. Algunas personas colocan un segundo cristal o una ventana adicional por el interior, o instalan carpintería nueva en el mismo hueco, que es lo que realmente corta el problema. No te prometo que un tratamiento o una pintura sobre el perfil vaya a evitar que el marco se enfríe, porque no cambia la conductividad del metal. Lo razonable es asumir que, mientras el perfil no cambie, habrá que convivir con algo de condensación en las noches más frías.
Controlar la humedad de la casa
Si hay una sola idea práctica que quieras llevarte, es esta: antes de culpar a la ventana, mide la humedad de casa. Un higrómetro te evita decisiones caras. Con él puedes comprobar si el aire está por encima de lo que conviene, qué actividades lo disparan y si tus medidas de ventilación funcionan.
Para orientarte con rangos, mira qué significa una humedad del 70 por ciento en casa. No hay un valor mágico que sirva para todas las casas, porque la humedad a la que empieza a condensar depende de lo fría que esté la superficie de tu ventana. Una ventana de aluminio sin RPT empieza a condensar con una humedad relativa más baja que una de PVC. Por eso en una casa con ventanas antiguas de aluminio tendrás que mantener la humedad más baja de lo que bastaría con ventanas modernas, o aceptar algo de agua en las noches más duras.
Las fuentes habituales de vapor en una vivienda son la respiración y la transpiración de las personas, sobre todo por la noche en los dormitorios, la cocina, las duchas, la ropa tendida dentro y los secadores sin salida al exterior. Si el problema se concentra en el dormitorio, tienes ideas concretas en humedad en el dormitorio: causas y solución.
Si la casa está muy cerrada y la ventilación natural no basta, una ventilación mecánica controlada puede ser la solución de fondo, porque renueva el aire sin depender de que abras ventanas. Es una inversión mayor y no está al alcance de todas las viviendas, pero conviene conocerla; mira ventilación mecánica controlada (VMC) en vivienda.
Cuándo compensa cambiar las ventanas
Cambiar ventanas tiene sentido cuando se juntan varias de estas circunstancias:
- Los marcos son de aluminio sin RPT y condensan todas las noches de invierno aunque mantengas la humedad en un rango razonable.
- Hay moho recurrente en la silicona y el alféizar que reaparece por mucho que limpies.
- El vidrio es sencillo o hay condensación entre los cristales, lo que indica sellado perdido.
- Las ventanas no cierran bien, dejan pasar aire y no se pueden ajustar.
- Notas disconfort térmico cerca de la ventana en invierno, con sensación de pared fría.
- Vas a hacer una reforma en la que ya se toca el hueco o la fachada.
Si solo ocurre alguna vez, con mucha humedad puntual, probablemente basta con ajustar hábitos y juntas. Cambiar ventanas para resolver un problema que en realidad era de ventilación es un error caro y bastante común: la ventana nueva aparecerá seca al principio, pero la humedad interior seguirá ahí y buscará otra superficie fría.
Otro matiz relevante: unas ventanas nuevas mucho más estancas que las antiguas reducen las filtraciones de aire que antes ventilaban la casa sin querer. Si no compensas con ventilación, puedes empeorar la humedad interior y que aparezca condensación en otros sitios, como esquinas o armarios. Si cambias, planifica también cómo vas a ventilar.
Cómo elegir ventana nueva si el problema es la condensación
Con la información anterior, la decisión se reduce a unos criterios claros. No te doy cifras concretas de aislamiento porque cambian con cada fabricante y cada modelo; lo que sí puedes hacer es pedirlas y compararlas.
- Pide los datos de la ventana completa, no solo del marco o del vidrio. Lo que importa es el comportamiento del conjunto, con marco, vidrio y separador.
- Si eliges aluminio, exige rotura de puente térmico y pregunta qué sistema y qué calidad lleva. Que conste en el presupuesto.
- Si el presupuesto es el límite, el PVC suele dar más aislamiento por euro invertido, según coinciden las comparativas del sector.
- No olvides el vidrio. Un buen marco con un vidrio flojo seguirá condensando en el cristal. Pregunta por el tipo de doble acristalamiento y por el separador del perímetro.
- Cuida la instalación. Una ventana buena mal instalada crea puentes térmicos y entradas de aire en el contorno. Comprueba que el sellado perimetral y el tratamiento del hueco están incluidos.
- Piensa en la ventilación. Algunas ventanas incorporan aireadores o microventilación. Es una forma sencilla de mantener una renovación mínima de aire.
- Compara presupuestos con las mismas condiciones, para no comparar una ventana con RPT de calidad con otra sin ella solo por el precio.
Una advertencia sobre los precios: los rangos que circulan por internet varían muchísimo según medidas, tipo de apertura, vidrio y mano de obra, así que desconfía de las cifras sueltas. Pide al menos dos o tres presupuestos detallados. Un precio notablemente más bajo que el resto suele esconder un perfil sin RPT, un vidrio inferior o una instalación sin sellado completo.
Moho en el marco y en la silicona
La condensación repetida deja el marco y la junta mojados durante horas, y ese es el ambiente donde crece el moho. Si ya tienes manchas negras en la silicona, límpialas con un producto adecuado, deja secar y, si la silicona está ennegrecida por dentro o despegada, sustitúyela. Si solo limpias la superficie y no cambias la silicona que ha absorbido el moho, volverá a salir. La guía de moho en la ventana, el marco y la silicona: cómo quitarlo explica el procedimiento paso a paso.
Si el moho se extiende de la ventana a la pared, o aparece en las esquinas de la habitación cerca de la ventana, conviene mirar si hay además un puente térmico en el cerramiento. Tienes el análisis en puente térmico en la pared.
Errores habituales
- Culpar siempre al material de la ventana. Si la humedad interior es alta, cualquier ventana acabará condensando.
- Sellar todo con silicona. Sellar huecos que dejan salir el aire puede empeorar la humedad si no hay otra ventilación, y la silicona sobre una superficie húmeda no agarra.
- Comprar un deshumidificador cuando el agua entra con la lluvia. Si es filtración, el aparato no resuelve el origen.
- Cambiar las ventanas sin medir la humedad antes. Se paga una obra para descubrir luego que el problema era de ventilación.
- Mantener las ventanas entreabiertas toda la noche. Enfría la habitación y las paredes, y el aire que entra no siempre renueva lo suficiente.
- Confundir condensación entre cristales con la de la habitación. La primera es un fallo del acristalamiento y no se arregla ventilando.
- Pintar sobre el moho del alféizar sin limpiar ni secar. Reaparece a las pocas semanas.
- No preguntar por la rotura de puente térmico al comprar aluminio. No se ve y es lo que marca la diferencia.
Checklist
- He identificado el material del marco y si el aluminio lleva rotura de puente térmico.
- He comprobado si el agua aparece en el marco, en el cristal o entre los dos cristales.
- He medido la humedad de la habitación con un higrómetro.
- He anotado si el agua coincide con la lluvia o con mis hábitos de casa.
- He revisado la silicona perimetral y las gomas de cierre.
- He comprobado que el alféizar y el vierteaguas no dirigen el agua hacia dentro.
- He ventilado a diario y uso la extracción de cocina y baño.
- Seco a diario el agua acumulada en el marco y el alféizar.
- Si voy a cambiar ventanas, he pedido por escrito el tipo de RPT, el vidrio y la instalación.
- Si hay entrada de agua con lluvia, cercos o yeso blando, he pedido que lo revise un profesional.
¿No tienes claro si lo tuyo es condensación o una entrada de agua? La guía de diagnóstico de humedad te ayuda a acotar el tipo de problema antes de gastar en ventanas, silicona o aparatos.
Preguntas frecuentes
¿Condensan menos las ventanas de PVC que las de aluminio?
En general, sí. El PVC es un material aislante y el marco interior se mantiene más cerca de la temperatura de la habitación, así que es más difícil que alcance la temperatura de rocío. El aluminio es un metal que conduce muy bien el calor y el frío, y si no tiene rotura de puente térmico el marco interior se enfría casi igual que el exterior y condensa con facilidad. Un aluminio con rotura de puente térmico bien hecha reduce mucho esa diferencia, pero no la elimina del todo. Y recuerda que la condensación depende también de la humedad del aire interior: una ventana de PVC en una casa con mucha humedad y sin ventilación también acabará condensando, sobre todo en el cristal.
¿Qué es la rotura de puente térmico en una ventana de aluminio?
Es una pieza de material poco conductor, habitualmente varillas de poliamida reforzada con fibra de vidrio, que se coloca entre la parte exterior y la parte interior del perfil de aluminio. De este modo el frío de la calle no viaja por el metal hasta la cara interior del marco. No se ve desde fuera ni desde dentro, porque queda integrada en el perfil, y por eso conviene preguntar expresamente al fabricante o al instalador si la ventana la lleva.
¿Por qué suda el marco de aluminio de mis ventanas?
Porque el aluminio sin rotura de puente térmico conduce el frío exterior hasta la cara interior del marco. Cuando esa superficie queda por debajo de la temperatura de rocío del aire de la habitación, el vapor de agua se condensa sobre ella en forma de gotas. Es típico de ventanas antiguas de aluminio, de noche y de las primeras horas de la mañana, y empeora cuando hay mucha humedad en casa por cocinar, ducharse, secar ropa dentro o dormir con la puerta cerrada.
¿Cómo sé si el agua en la ventana es condensación o una filtración?
Mira cuándo aparece y dónde. La condensación aparece en frío y sin lluvia, suele ser un velo de gotas finas repartidas por el cristal o por el marco interior, y desaparece al calentar o ventilar. La filtración aparece o empeora después de llover o con viento, suele concentrarse en una esquina, en la unión con la pared o en el encuentro con el vierteaguas, y no se corrige ventilando. Si el agua aparece también cuando lleva días sin llover y hay mucha humedad en el aire, lo más probable es condensación. Si solo aparece tras la lluvia, sospecha de sellado o de entrada de agua.
¿Se puede arreglar la condensación en un marco de aluminio sin cambiar la ventana?
Se puede reducir, pero no siempre eliminar. Lo más eficaz y barato es bajar la humedad del aire interior con ventilación, extracción en cocina y baño y, si hace falta, un deshumidificador. Después ayudan las cortinas que no tapen el cristal por completo, no colocar muebles pegados a la ventana y revisar las juntas. Si el marco es de aluminio sin rotura de puente térmico, la causa de fondo es el propio perfil, y la solución definitiva suele pasar por sustituir la ventana o, al menos, por mejorar la zona con un tratamiento de los sellados y una carpintería nueva.
¿Una ventana con cámara de aire o doble cristal evita la condensación?
Ayuda mucho en el cristal, porque la cara interior del vidrio se mantiene más templada que en un vidrio sencillo. Pero no actúa sobre el marco, que es lo que condensa en una ventana de aluminio sin rotura de puente térmico. Además, si el sellado de la cámara se ha deteriorado y entra humedad, puede aparecer condensación entre los dos cristales, que ya no se puede limpiar ni secar y obliga a cambiar el vidrio.
¿Merece la pena pagar más por aluminio con rotura de puente térmico?
Depende de lo que busques. Si quieres reducir la condensación y mantener la estética y la delgadez del perfil de aluminio, sí: la rotura de puente térmico es lo que marca la diferencia entre una ventana que suda y otra que no. Si lo único que importa es aislar bien al menor coste, a igualdad de presupuesto el PVC suele aislar más. Hay diferencias entre fabricantes y modelos, así que lo sensato es comparar presupuestos pidiendo siempre los datos de aislamiento de la ventana completa, no solo del marco.
¿Qué humedad relativa interior hace que condensen las ventanas?
No hay un número único, porque depende de la temperatura del cristal o del marco y de la temperatura del aire de la habitación. Cuanto más frío está el cristal o el marco, menos humedad hace falta para que condense. Por eso las ventanas condensan antes en las noches más frías y en las habitaciones con más gente o con ropa tendida. La forma práctica de saberlo es colocar un higrómetro en la habitación y comprobar a qué humedad empiezan a aparecer las gotas en tu ventana concreta.
¿Puede la condensación de la ventana provocar moho en la pared?
Sí, de forma indirecta. El agua que resbala del cristal y del marco moja el alféizar, la junta de silicona y la pared de alrededor, y esa zona permanece húmeda durante horas. Si esto se repite cada noche, es habitual que aparezcan manchas negras en el marco, en la silicona o en la esquina de la pared. Lo importante es secar esa agua a diario y atacar la causa, que es el exceso de humedad y la superficie fría.
¿Cuándo conviene llamar a un profesional por la condensación de una ventana?
Cuando el agua entra con la lluvia, cuando hay cercos o abombamientos en la pared junto a la ventana, cuando aparece condensación entre los cristales, o cuando el marco está deformado o no cierra bien. En esos casos el problema ya no es solo humedad ambiental, sino un fallo de sellado, de instalación o del propio acristalamiento, y requiere que alguien lo revise en persona.